Providence En Español
Publicado el 11-11-2011

El legendario Joe Paterno fue despedido por Penn State por escándalo sexual

STATE COLLEGE – La junta directiva de la Universidad de Penn State anunció que el entrenador en jefe del equipo de fútbol americano, Joe Paterno, fue despedido con efecto inmediato luego de ocupar el cargo durante 46 años, poniendo fin a una era en Happy Valley.

La decisión fue tomada en medio de un creciente escándalo de abuso sexual en torno a Jerry Sandusky, por mucho tiempo asistente de Paterno, quien había anunciado que renunciaría al final de esta temporada debido al mencionado caso.

“Penn State se conduce de manera honesta, íntegra y con los estándares morales en todas nuestras actividades”, declaró John P. Surma, vicepresidente de la junta de directivos. “Prometemos a ustedes que estamos comprometidos a restaurar la confianza pública en nuestra universidad”.

Paterno, quien ha dedicado 61 años en total a la universidad, reaccionó brevemente tras la decisión desde la puerta frontal de su hogar.

“Por ahora, no soy el entrenador. Estaba acostumbrado a ello”, dijo Paterno. “Después de 61 años, tenía que estar acostumbrado a eso. ¿De acuerdo? Gracias por venir”.

El coordinador fefensivo Tom Bradley será el entrenador en jefe interino por el resto de la temporada.

Paterno, el entrenador con más victorias en la historia del fútbol americano colegial, había publicado una declaración anunciando que se retiraría al final de la temporada. Expresó su deseo de finalizar este año con “dignidad y determinación”.

A sus 84 años de edad, Paterno fue blanco de críticas y acusaciones por no tomar acciones más enérgicas en 2002, cuando Mike McQueary, entonces asistente por graduarse y actualmente coach asistente, le informó que había visto a Sandusky en las regaderas de Penn State con un niño de 10 años de edad. Paterno notificó a Tim Curley, director atlético y a Gary Schultz, vicepresidente de la universidad, pero no fue con las autoridades policiales.

Paterno no está bajo investigación criminal, a pesar de que Curley y Schultz han recibido cargos de no haber dado reporte de los incidente a las autoridades.