El general Raymond Odierno, jefe saliente del Ejército de EEUU en Irak.
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El general Raymond Odierno, jefe saliente del Ejército de EEUU en Irak.
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países de la zona e incluso para el mundo.
A la exitosa invasión de Irak, con esa espectacular demostración de fuerza que vimos en nuestros televisores, debió seguir una abrumadora y minuciosa ocupación, sin mayor respeto por los folclóricos atrasos locales (acordémonos del general MacArthur paseando por las calles de Tokio en el caballo del emperador Hirohito) y suficientes soldados para vigilar las fronteras y proteger los vastos arsenales de donde salieron los explosivos que han dinamitado la paz y la política norteamericana.
Un país en medio de una de las recesiones más grandes de su historia, con una exorbitante deuda pública y las limitaciones que impone un ejército de voluntarios bien pagados no puede echarse encima los deberes de gendarme del mundo, sobre todo cuando las otras grandes democracias occidentales no parecen dispuestas a asumir proporcionalmente su parte en esa responsabilidad.
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