|
/>Richardson también sugirió que “una de las mejores formas de reducir el estrés es ayudar a otros, y habrá este invierno muchísima gente que necesite ayuda. Es algo muy bueno que puede hacerse solo, o se puede involucrar a la familia, en un trabajo voluntario de beneficencia en esta próxima temporada de fiestas”.
En lugar de donar un juguete infantil, busque una oportunidad de labor voluntaria a favor de los niños en su comunidad y realícela con un niño, trabaje con un niño para encontrar una obra de caridad que él desee apoyar, y envíe una donación a nombre del niño, o done regalos a un albergue para niños desamparados. “Puede que al principio escuche algunas quejas, pero los niños recuerdan este tipo de actividades mucho después que se hayan roto todos los juguetes de plástico”, anotó Richardson.
|