Hempstead - Barack Obama logró recuperarse este martes del batacazo del primer debate contra Mitt Romney en un agresivo segundo encuentro. Según las reglas, el público tenía prohibido reaccionar ante los candidatos, pero en el auditorio de la Universidad de Hofstra se escuchaba alguna exclamación y risa sofocada ante los intercambios de tono más agrio entre ambos.
En esta Universidad de Long Island, a una hora de Nueva York, los dos candidatos se enfrentaron con preguntas de un grupo de votantes indecisos seleccionados por Gallup. En uno de los formatos más difíciles por imprevisible, ambos se jugaban mucho ya que los sondeos muestran ahora un empate con una ligera ventaja para Romney. Según la media de las encuestas que hace a diario Real Clear Politics, el republicano está unas décimas por delante de Obama y vence en estados decisivos como Florida. A la vez, el demócrata ha mantenido su ventaja en Ohio y Pensilvania y su campaña subraya que tiene más vías para llegar a los 270 votos electorales necesarios para vencer mientras conserve su liderazgo en el Medio Oeste.
Obama, que hizo un esfuerzo por parecer más vivo en este debate, repitió varias veces la coletilla de "eso no es verdad" y rebatió las cifras y afirmaciones de Romney en casi cada intervención. Pero el candidato republicano también salió dispuesto a la lucha.
En uno de los momentos más tensos, Romney cortó al presidente mientras el demócrata intentaba meter baza: "Tendrá su oportunidad en un momento. Todavía estoy hablando", dijo contundente. La réplica sonó tan fría que la audiencia no pudo evitar interjecciones de sorpresa. Romney cuestionó directamente a Obama y, como los dos candidatos estaban de pie y podían caminar por el escenario, se le acercó mucho mientras hablaba, en contra de las reglas de los
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