WASHINGTON. - El multimillonario candidato republicano a la presidencia de EE.UU., Mitt Romney, hizo pública finalmente –después de la presión que sufrió de parte de los demócratas– su declaración de impuestos del año pasado. Allí se pudo comprobar que en 2011 tuvo ingresos por 13,6 millones de dólares y que sobre ellos debió pagar 1,9 millones: un 14%.
De esta manera, Romney sale a responder las críticas de su rival Barack Obama, quien desde hace meses le reclama mayor transparencia sobre sus declaraciones juradas, ante la sospecha de que el ex gobernador pueda evadir parte de los impuestos que le corresponden. Inclusive los demócratas denunciaron que podría tener fondos no declarados en paraísos fiscales.
Según los datos brindados ayer por su equipo de campaña, la abultada suma de ganancias que Romney obtuvo el año pasado proviene principalmente de inversiones e intereses, categorías que en Estados Unidos están sometidas a un pago de impuestos inferior al que se aplica a los sueldos. Según la prensa estadounidense, el empresario tiene actualmente una fortuna personal que asciende a unos 250 millones de dólares.
Este no fue el único tema ríspido para Romney dentro de la hostil campaña electoral. En las últimas semanas viene soportando fuertes críticas por groseros errores políticos y declaraciones desubicadas. En un intento por atenuarlas, ayer su esposa Ann exhortó a los miembros de su propio partido a terminar con los cuestionamientos que le hacen al candidato.
“Paren” , pidió, y agregó: “¿Quieren intentarlo –triunfar en las elecciones–, entonces súbanse al ring ”.
A siete semanas de los comicios, Ann Romney está asumiendo un rol mayor en la campaña de su marido.
Ayer, el avión de la mujer debió aterrizar de emergencia tras detectarse humo en la cabina. Fue en Colorado, etapa de un
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