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Cocotazo a la lógica

Cocotazo a la lógica

Guillermo Descalzi
¿Pánico en CNN?

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Me parto la cabeza diariamente con la lógica de algunos, y de cuando en cuando me dan ganas de darles un buen cocotazo. Esta es una de esas veces, con Rush Limbaugh alardeando de haber causado la separación de Al y Tipper Gore, con el estado de Israel quejándose de que a sus soldados en vez de recibirlos en paz y de buena manera los recibieron a golpes en los barcos que asaltaron desde helicópteros, y con el jefe de la British Petroleum quejándose de la falta de consideración con que lo trata la vida.

Luego está el candidato republicano que en un debate repitió incesantemente que el sistema de salud en Canadá es tan malo que los canadienses vienen en manada a Estados Unidos cuando se enferman, para beneficiarse de nuestro maravilloso sistema que Obama está destrozando.

Vamos por el principio. La semana pasada llegó la noticia de la separación de Al y Tipper Gore. Yo los conocí, como periodista, en Washington. Me parecieron una pareja atractiva, con una familia sólida, respetuosos el uno del otro. ¿Qué habrá pasado? ¿Qué llevó a su separación tras 40 años de matrimonio? Según Limbaugh lo que pasó fue él. Lo escuché decir que él era el responsable de la separación, por haber desvirtuado la idea del calentamiento global en sus programas. Limbaugh dice que habiendo desvirtuado la idea del calentamiento, la fortuna de Gore, uno de sus principales proponentes, caerá en picada. Dice que Tipper, ante la inevitable caída, habría resuelto llevarse su mitad antes que se desvalorice. La conclusión limbaughsiana: que él es el causante de la separación.

¿Lógico? Es un tipo de lógica, el sinlogismo, del que abundan los ejemplos. Israel acusa a los que viajaban en embarcaciones a Gaza de haberlos atacado con fierros, sillas, hondas y hasta cuchillos. ¿Qué esperaban, si estaban cayéndoles encima desde helicópteros, armados con equipo de guerra? No, pero no fueron ellos, los israelíes, los responsables. Fueron los presuntos pacifistas los responsables de la violencia que dio muerte a nueve, por no aceptar su abordaje mansamente. Quiero aclarar: amo al pueblo de Israel. Defiendo el derecho de su Estado, pero al igual que Limbaugh suele decir idioteces, el estado de Israel también es capaz de hacer idioteces y hay que denunciar la idiotez.

Nada más absurdo que Rush vanagloriándose de causar la separación de los Gore. Nada más ridículo que el invasor acusando al invadido por defenderse.
Y nada más patético que el jefe de la British Petroleum quejándose de su vida. Dijo, textualmente, ``I want my life back'', quiero mi vida de regreso. ¿Y qué de los once que murieron sin que ni siquiera se hayan recuperado sus cuerpos?
Mentira tras mentira, exageración tras exageración, el mundo es y será una comedia, pero así ha sido siempre. ¿Pensarán que la repetición sistemática de la mentira la revestirá de verdad? Yo pienso que sí. Repiten mentira tras mentira con la intención de que se convierta en la realidad aceptada. Un precandidato republicano a la nominación para el Congreso por el distrito 25 de la Florida repitió incansablemente la patraña del descontento de los canadienses con su sistema de salud. Mal de muchos, consuelo de tontos.

La idiotez no se debe aceptar. La oración de la serenidad, de Reinhold Niebuhr, dice: ``Señor, concédeme serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar las cosas que sí puedo cambiar, y sabiduría para distinguir entre ellas''. Estas son cosas que decididamente no debemos aceptar y que sí debemos intentar cambiar.

Basta de reverenciar el sinlogismo. No se debe permitir que la repetición sistemática de la mentira defina la realidad, ni por miedo ni por vacas sagradas, y me explico. Israel es una vaca sagrada. Está bien que lo sea, pero ayudémoslo con la verdad, no con la aceptación de justificaciones absurdas sobre hechos que son producto del miedo y la intolerancia. Israel como intolerante, ¿quién lo iba a creer? Yo, nunca.

¿Y eso de miedo? La ultraderecha está tan acostumbrada a que le tengan miedo que cree que logrará definir la realidad mediante la repetición sistemática de argumentos patentemente falsos y absurdos. La ultraderecha como mentirosa. Quién lo iba a creer. Y el CEO de la British quejándose de ser la primera víctima de su irresponsabilidad (que niega tajantemente). Ah, y una más: nadie se opone a Obama porque sea negro, no. La oposición a él es sólo y sencillamente porque es un extremista de ultraizquierda, valga la redundancia, un antiamericano enquistado en la Casa Blanca que quiere la destrucción de este país. Esa es la lógica que nos quieren vender. Esa es la lógica del sinlogismo. ¿La compraremos? Dicen que los pueblos se merecen lo que tienen. ¿Mereceremos nosotros lo que tenemos? Qué será, será.

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